jueves, 19 de agosto de 2010

Asfixia

Faltó la brisa de una palabra,

que se produjera el sonido

en las cuerdas vocales del viento

Faltó que cayeran las piedras,

el muro pesado en la comisura de tus labios,

se abriera la boca,

para exhalar

-porque no se cuál es-

el propósito del aire